Estoy perdida intentando perseguir tus sueños; idas y venidas por lo más profundo de mi mente sin encontrar otra cosa que oscuridad y penumbra. Puedo sentirte a millones de años luz, pero jamás sabré cómo controlarte, escapándote de entre mis manos.
Me contaste mil mentiras para dejarme tranquila, pero ni tú mismo te las crees. Ahora te persiguen y te ahogan a cada instante, dejando un rastro de miseria y derrota por cada paso que das.
Dime que no es cierto lo que hablan de ti; miénteme una vez más y cuéntame un cuento para que pueda dormir tranquila. Todo lo que decías parecía tan real y a la vez inimaginable que soñé cada noche contigo, intentando descifrar tu mundo y cómo hacías para vivir esta farsa que ahora descubro.
Te siento y te añoro, pero entre lágrimas sólo puedo rogarte que te alejes, para siempre, hasta estallar…
MALDITA CABEZA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario