Me creo sabia sin serlo porque ya sé lo que no podré hacer: me bebí todo ese tiempo y todavía me queda un trago para apagar incendios mientras me retiro sin quejas por la calle mal iluminada de ese barrio alambrado de sueños en el que todos duermen salvo yo; y los perros.
Supervivencia.
Porque nadie puede saber por ti, nadie puede creer por ti, nadie puede buscar por ti, nadie puede hacer por ti lo que tu mismo debes hacer. LA EXISTENCIA NO ADMITE REPRESENTANTES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario