Me creo sabia sin serlo porque ya sé lo que no podré hacer: me bebí todo ese tiempo y todavía me queda un trago para apagar incendios mientras me retiro sin quejas por la calle mal iluminada de ese barrio alambrado de sueños en el que todos duermen salvo yo; y los perros.
Ya sabes tu.
Sí, las personas te juzgan, te critican y hablan a tus espaldas, piensan montones y montones de cosas de ti, pero que nada de eso que piensan, es cierto. Creen conocerte pero en realidad ni se imaginan lo que eres. Y te molesta que hablen sin saber, que opinen sin información, que critiquen y hasta que piensen y crean conocerte. Pero déjame decirte otra cosa. Tú, eres exactamente como ellos, unos de ellos, perteneces a ese enorme grupo de personas. Juzgas, y crees conocer, crees conocerme. Piensa lo que quieras, a mi no me importa. Jamás me ha importado la opinión la gente sobre mí. No me conoces, y no permitiré que lo hagas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario