De nada sirve intentar corregir a los demás, de nada sirve querer que todos actúen bien.
Lunes cuesta arriba, viernes cuesta abajo, caes rodando y riendo.
Pero eso acaba pronto, y las lágrimas duelen más que verte de lejos jodiéndolo todo, la carrera siempre igual.
Y no quiero que pierdas la ilusión de mí.
Cuando casi parece que te esfuerces por respirar, impostora.
Cuando te cortan las alas, solo puedes saltar y esperar caer en blando.
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