Me creo sabia sin serlo porque ya sé lo que no podré hacer: me bebí todo ese tiempo y todavía me queda un trago para apagar incendios mientras me retiro sin quejas por la calle mal iluminada de ese barrio alambrado de sueños en el que todos duermen salvo yo; y los perros.
me.
A veces, realizamos pequeños movimientos, pequeños gestos que, sin darnos cuenta, significan algo grande en nuestras vidas. Así, el simple hecho de llorar puede provocar un gran cambio en nosotros. Y muchas de estas pequeñas cosas son las que al final marcan nuestra historia, las que marcan nuestro camino, las que nos identifican. A mí, por ejemplo, me da igual si piensan que puedo llegar a estar loca, que solo grito o que solo discuto, lo importante es disfrutar y sacar tus sentimientos y que los demás los sientan... Así que ríe, llora, canta y haz todo lo que te apetezca, porque al final siempre vale la pena.
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