Me creo sabia sin serlo porque ya sé lo que no podré hacer: me bebí todo ese tiempo y todavía me queda un trago para apagar incendios mientras me retiro sin quejas por la calle mal iluminada de ese barrio alambrado de sueños en el que todos duermen salvo yo; y los perros.
¿Mi rival? Mis debilidades.
Ríete, disfruta, no tienes la edad suficiente como para permitir aburrirte. Conoce, investiga todo, date el permiso de descubrir el mundo. Equivócate, cáete mil veces en el mismo lugar. Ayuda, escucha a los demás. Piensa, entiende, pero no le tengas miedo a los impulsos. Sobrepasa, vive cada minuto con tus propias reglas. Corre, libérate, no te ates a nada irrelevante ni a nadie que no lo merezca. Grita, lucha, y gana.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario